Con motivo del Día de Aragón, COPE Zaragoza emitió su programa desde la sede de la Asociación de Empresas Familiares de Aragón (AEFA), para entrevistar a Jorge Esteban, director general de la asociación, e Isaac Vicioso Aráiz, presidente del Fórum AEFA, y reflexionar sobre el papel de la empresa familiar en Aragón.

Treinta años de evolución: de lo familiar a lo profesional

La AEFA celebra este 2026 su 30 aniversario, un momento para mirar atrás y reconocer cuánto ha cambiado el tejido empresarial familiar aragonés. Aragón, como explicó Jorge Esteban, director general de la asociación, sigue siendo comparable en competitividad al resto de comunidades autónomas. Lo que sí ha cambiado en este tiempo es la propia empresa familiar.  

«En estos 30 años, se ha ido profesionalizando. La siguiente generación viene muy preparada, con las ideas muy claras, y eso se nota en la toma de decisiones: más ágil, más rápida; que hace que la empresa crezca, que capte talento.»

Frente a los cambios, lo que se mantiene es la esencia de las empresas familiares, donde el arraigo, subrayó Esteban, sigue siendo el valor diferencial. «No es algo romántico, sino algo esencial que va intrínsecamente ligado al fundador y luego se transmite a las siguientes generaciones. La apuesta por el territorio, pese a todas las dificultades, es fundamental. Las decisiones de inversión se toman aquí, se sigue captando talento aquí, generando riqueza aquí, en la Comunidad».

Esteban quiso destacar, además, que ese arraigo se extiende más allá de Zaragoza capital, donde las empresas familiares del medio rural generan un impacto profundo en todo el territorio aragonés.

Los retos: relevo, talento y dimensión

Isaac Vicioso Aráiz, presidente del Fórum AEFA, identificó los principales retos a los que se enfrenta la empresa familiar aragonesa:

  • El relevo generacional. «Es el talón de Aquiles de la empresa familiar y hay que tratarlo porque es crucial». Para Vicioso, el relevo no debe entenderse como un momento puntual, sino como «un proceso que, cuanto más planificado y natural sea —con comunicación y diálogo entre generaciones—, mejor”.
  • La atracción y retención del talento es otro frente abierto. En un mercado laboral cada vez más competitivo, la empresa familiar tiene que demostrar que ofrece algo diferente. Vicioso destacó como valores diferenciales la planificación a largo plazo y la estabilidad.
  • El dato y la tecnología marcan una nueva frontera y las empresas familiares deben afrontar esta transformación con la agilidad.
  • El tamaño y la dimensión constituyen, quizá, el reto estructural más delicado. «Tienen que ser más grandes, más fuertes y más preparadas. Necesitamos ser ambiciosos y crecer», afirmó Vicioso. Jorge Esteban añadió un matiz importante: «la ambición bien gestionada es necesaria, y la empresa familiar la tiene.»

Las fortalezas: visión a largo plazo, valores y adaptabilidad

Si los retos son reales, las fortalezas de la empresa familiar aragonesa son igualmente sólidas. Para Esteban y Vicioso, éstas son las principales:

  • La visión a largo plazo es, probablemente, el rasgo más distintivo. «Cuando tomamos decisiones, no vemos una hoja de cálculo desde Silicon Valley, sino a las personas con las que trabajamos y desde las ciudades y pueblos en los que vivimos y que compartimos», aclaró Vicioso. Esa perspectiva genera una capacidad de compromiso con el territorio, con los compañeros y con el personal que pocas estructuras empresariales pueden igualar. Las decisiones no se toman para una década, sino pensando en las generaciones que vendrán, añadió.
  • Los valores y la identidad. «Un apellido no te garantiza nada. Un propósito y unos valores, sí», sentenció Esteban. No se trabaja para uno mismo, sino para dejar algo más fuerte y sólido a los que vienen detrás.
  • La adaptabilidad es otra seña de identidad de las empresas familiares. Cada generación ha tenido que encontrar su propio camino. El fundador lo hizo a su manera; las siguientes generaciones deben hacer lo mismo, aportando su visión sin perder la esencia.
  • La profesionalización. La incorporación de perfiles externos está ayudando a separar los espacios empresariales de los familiares, lo que Esteban considera «sano»: «La empresa tiene los mismos problemas que cualquier otra, pero se añaden los aspectos emocionales. Muchas empresas familiares han sucumbido no por su modelo de negocio, sino por una mala gestión de los conflictos internos.» El protocolo familiar, consensuado en momentos de calma, es la herramienta fundamental para que el legado se preserve”.

El pilar de la economía aragonesa

Isaac Vicioso destacó lo importante que es la empresa familiar en Aragon, que representa el 70% del PIB aragonés y el 90% del empleo. «Somos el elemento de equilibrio, sobre todo en esta época de incertidumbre, porque estuvimos, estamos y estaremos. No nos vamos a ir. Y cuando vienen malas, sacamos los valores aragoneses, sacamos pecho y seguimos.»

El pesoevidente de la empresa familiar hace que, como declaró Jorge Esteban, “sea un bien a preservar por todo lo que genera en el territorio. Entre todos tenemos que protegerla.»