Pastas Romero y Pastelería Ascaso recibieron ayer los V Premios Empresa Familiar de Aragón 2026, organizados por la Asociación de Empresa Familiar de Aragón (AEFA) y el Gobierno de Aragón. El acto se celebró en el Auditorio de Zaragoza y reunió a más de 200 empresarios, directivos y representantes institucionales de Aragón.
Los galardones tienen como objetivo poner en valor el papel decisivo que juegan las empresas familiares en el tejido económico de Aragón, aportando estabilidad y cohesión social y fortaleciendo la vertebración del territorio gracias a la creación de empleo, en muchos casos en el medio rural. Como expresó Ramón Alejandro, presidente de la Asociación de Empresa Familiar de Aragón, “los premios no reconocen únicamente resultados empresariales. Reconocen algo mucho más profundo: la capacidad de construir proyectos que trascienden generaciones. Hoy tenemos la suerte de reconocer a dos empresas que representan perfectamente ese espíritu”.
Alejandro destacó la etapa de oportunidades, inversión y crecimiento que vive Aragón “que solo se consolidará si somos más competitivos”. Señaló el papel que las empresas familiares juegan en este momento por su forma de entender el trabajo, el compromiso y la responsabilidad con la sociedad. “Ese legado, el de construir pensando en quienes vendrán después, es probablemente uno de los mayores activos que tiene Aragón. Sin empresa familiar no hay territorio, no hay empleo estable y no hay futuro sostenible”, ha concluido.
Al acto también asistió el consejero de Economía del Ayuntamiento de Zaragoza, Carlos Gimeno, y el consejero en funciones de Fomento del Gobierno de Aragón, Octavio López, entre otras autoridades. Ambos manifestaron su apoyo a la empresa familiar aragonesa en las palabras que dirigieron a los asistentes.
Ascaso: ‘pastelería honesta’ desde 1890
Pastelería Ascaso fue galardonada en la categoría de Pequeña Empresa (menos de 50 empleados). Sura Ascaso y Alejandro García Ascaso, cuarta y quinta generación al frente de la empresa familiar oscense, recogieron el premio de manos del presidente de la AEFA, Ramón Alejandro y Carlos Gimeno, consejero de Economía del Ayuntamiento de Zaragoza.
Sura Ascaso agradeció el premio y destacó lo que supone recibir este galardón. “Cuando una asociación que agrupa a tantas familias decide premiar nuestra trayectoria, todavía cobra más sentido la elección que hemos hecho como forma de vida. Porque, aunque las satisfacciones sean muchas, la trayectoria de una empresa familiar no es fácil. Al ejercicio diario de esfuerzo, de no perder el pulso del mercado y adaptarse a él… se suma la responsabilidad con el legado, con la propia familia y con todas las personas que dependen de la empresa”.
En sus palabras tampoco faltó un emotivo recuerdo a toda la familia Ascaso, tanto a sus antecesores como a la quinta generación, que se está incorporando a la dirección de la empresa. “Ahora miramos con ilusión a la quinta generación y yo me pregunto cómo hemos conseguido llegar hasta aquí. No creo que haya secretos más allá de la constancia, de la pasión y del esfuerzo reconociendo que disfrutamos también muchísimo con lo que hacemos”, ha concluido.

Pastelería Ascaso tiene su origen en 1890 en Huesca. Cuenta con cuatro establecimientos físicos (dos en Huesca, uno en Zaragoza y otro en Madrid) y pastelería online. Además, sus productos se venden en tiendas especializadas de toda España, entre las que se encuentra “El club del gourmet” de “El corte inglés”.
Con una plantilla de 49 personas, su facturación anual es de 5 millones de euros. La producción se realiza en un obrador de 1.680 metros cuadrados ubicado en la Plataforma Logística de Huesca. Entre sus productos estrella destacan el Pastel Ruso, del que producen más de 120.000 unidades cada año; el panettone, con 25.000; turrón, con once toneladas al año o el chocolate, con dieciocho toneladas anuales.
El jurado destacó la continuidad familiar, con la quinta generación incorporada al negocio, y su defensa del producto artesano, natural y elaborado con materias primas de calidad que le ha llevado a ser un referente de la gastronomía más dulce de España. Tradición y legado que mantienen junto con una apuesta por la innovación y la investigación de nuevas fórmulas basadas en las recetas tradicionales.
Tras recoger el premio, Sura Ascaso y Alejandro García Ascaso conversaron con Daniel Rey, director gerente del Instituto Aragonés de Fomento (IAF).
Pastas Romero: 100 años cuidando lo importante
Pastas Romero recibió el premio en la categoría de Gran Empresa (más de 50 empleados). Francisco Romero y Javier Romero, tercera y cuarta generación al frente de la empresa familiar, recogieron el galardón de manos de Ramón Alejandro, presidente de la AEFA, y Octavio López, consejero en funciones de Fomento del Gobierno de Aragón.
El jurado destacó la continuidad familiar, con la tercera y cuarta generación al frente de la compañía, así como su apuesta por el territorio y el medio rural, que ha hecho compatible con el crecimiento empresarial y la sostenibilidad.
La empresa, ubicada en Daroca, celebra este año su centenario. Sus orígenes se remontan a 1926, cuando Manuel Romero puso en marcha una planta de pastas para sopa. “Un hombre honesto, humilde, muy trabajador y fuertemente comprometido con su tierra y con su ciudad, Daroca”, declaró Francisco Romero en sus palabras de agradecimiento. “Hoy, cuatro generaciones después, seguimos manteniendo los mismos valores que inspiraron a mi abuelo: honestidad, compromiso con la calidad, con nuestro entorno y con el medio ambiente, prestando la mejor y más cercana atención posible a nuestros clientes y manteniendo el equilibrio entre tradición e innovación”.

Hoy, la empresa familiar cuenta con dos fábricas automatizadas y versátiles que ocupan una superficie de 40.000 metros cuadrados, lo que les convierte en líderes del sector de la producción de pasta alimenticia en España, con una capacidad diaria de 400.000 kilos y una cartera de más de 90 productos.
Su facturación anual asciende a 74 millones de euros y cuenta con una plantilla de 130 empleados. Además de contar con marcas propias (Romero y Mi Pasta), distribuye a grandes cadenas, al canal Horeca y exporta a más de 20 países.
En su discurso, Romero quiso agradecer el trabajo “de todos los que forman la gran familia Romero. Si hemos llegado hasta aquí, ha sido gracias a todos los trabajadores que forman y han formado parte a lo largo de este largo camino, al igual que a todos nuestros proveedores y colaboradores. Sin todos ellos no hubiera sido posible”.
Al terminar el discurso, Romero padre e hijo conversaron con Georgina Calvo, secretaria de la AEFA.
Intervención de honor
El acto contó con la participación de Alfonso Solans y Álvaro Solans, presidente de Honor y presidente ejecutivo de Pikolin, quienes mantuvieron una charla con Jorge Esteban, director general de la AEFA. Con el título ‘El sueño de una empresa familiar: construir hoy lo que durará generaciones’, padre e hijo dialogaron sobre su experiencia personal liderando una de las principales empresas familiares aragonesas.
Los V Premios Empresa Familiar vuelven a evidenciar que Aragón no solo cuenta con grandes empresas, sino con proyectos empresariales que trascienden generaciones y construyen futuro.