Las fusiones y adquisiciones son una estrategia que pueden llevar a cabo las empresas familiares para crecer, adaptarse a las necesidades del mercado o mejorar su competitividad. Este fue uno de los temas analizados durante la jornada organizada por la Asociación de Empresa Familiar y la consultora PwC y que incluyó también un análisis de los family offices y de los retos de atracción y fidelización de talento en las compañías familiares.
Juan Alcibar, socio responsable de Merge & Acquisitions de PwC España, explicó los procesos que intervienen tanto en las fusiones como en las adquisiciones y los aspectos fiscales y estructurales que deben de tenerse en cuenta ante una transacción corporativa de este tipo.
Como declaró, el proceso en una transacción corporativa esta cada vez más profesionalizado y se ha sofisticado, pero, cuando se trata de empresas familiares, hay una diferencia clave que hay que entender desde el principio o la operación no llegará a buen término: la parte humana. “Al trabaja con una empresa familiar, se trabaja con una historia tanto de la familia empresaria como del pueblo o la ciudad en la que está localizada la compañía”, aclaró, “y es primordial incorporar la parte emocional a la negociación”.
En las adquisiciones y en las ventas de una empresa familiar, a la familiar empresaria le preocupa qué va a pasar con los empleados de su empresa, con sus valores, su cultura empresarial, “por eso es tan importante el acompañamiento durante el proceso, un acompañamiento que va más allá de los aspectos técnicos o económicos y que va directamente a la parte emocional”, manifestó.
¿Por qué se originan las transacciones corporativas en la empresa familiar?
Según Juan Alcíbar, una transacción corporativa en una empresa familiar se origina principalmente por dos razones fundamentales: la necesidad de acelerar el crecimiento o la voluntad de monetización por parte de la propiedad.
Los desencadenantes pueden agruparse en dos categorías principales:
- Compra:
- Adquisición de compañías para acelerar el crecimiento.
- Diversificación del patrimonio.
- Venta:
- Búsqueda de un socio con capital o capacidades complementarias para fomentar el crecimiento.
- Fortalecimiento del capital.
Alcíbar puso el énfasis en la necesidad de que la empresa familiar tenga una estructura societaria claramente definida y haya una identificación de estrategias de optimización fiscal antes de iniciar el proceso de venta.
Según su experiencia, los criterios clave para un proceso de compra exitoso por parte de una empresa familiar son:
- Estrategia: Contar con una estrategia de inversión definida para adoptar una posición proactiva.
- Reflexión: La búsqueda de objetivos requiere de tiempo y reflexión, buscando evitar procesos competitivos.
- Reglas de juego: Tener claras y definidas las reglas de inversión.
Tipos de inversores y procesos de venta
En cuanto a la venta, explicó que existe un amplio universo de potenciales inversores, siendo los más relevantes los de perfil financiero (Private Equity) y los de perfil industrial (inversores estratégicos).
- Inversor estratégico: Busca crecer inorgánicamente a través de la diversificación, el crecimiento de cuota o la expansión geográfica. Ofrece una potencial capitalización de sinergias, aprovechamiento de economías de escala y amplio conocimiento sectorial, aunque presenta riesgos como la exposición a un competidor, dificultades como consecuencia de la transacción (coste de integración, encaje cultural, etc.) o problemas para mantener el control de la compañía.
- Inversor financiero (private equity): Refuerza el capital del grupo para gestionar el crecimiento y diversificar el patrimonio. Destaca por su capacidad de ejecución y aceleración del plan de crecimiento, así como por su foco en la implementación de mejoras de eficiencia y productividad. Sin embargo, el mayor retorno requerido podría limitar la valoración inicial y exigir la vinculación del equipo directivo. Dentro de los inversores financieros, los family offices suelen tener una vocación menos cortoplacista y mayor flexibilidad que los private equities.
La tipología del proceso de venta se define por el grado de competencia, pudiendo ser:
- Proceso bilateral: Involucra un único inversor, poniendo en valor la confianza. Ofrece máxima confidencialidad y menor distorsión del negocio, pero el riesgo de consecución está sujeto a una única negociación y puede haber limitaciones en la maximización del valor.
- Subasta restringida: Un número reducido de inversores. Busca un equilibrio entre confidencialidad y consecución de valor, ofreciendo mayor control, rapidez del proceso y percepción de competencia entre candidatos. En contra, puede que no se tengan en cuenta candidatos de valor.
- Subasta amplia: Un número amplio de inversores. La competencia es clave para la consecución de valor, actuando como termómetro del mercado y atrayendo inversores no identificados. No obstante, conlleva un entorno altamente competitivo, potenciales retrasos en la ejecución y menor control sobre el flujo de la información confidencial.
Aspectos clave para el éxito de una transacción
Independientemente de si se trata de una compra o una venta, existen aspectos fundamentales para ambas partes que Alcibar quiso dejar claros. Por un lado, dominar las cuestiones técnicas como el Business Plan, disponer de un EBITDA normalizado, entender los mecanismos de cierre y los acuerdos de compraventa y de los socios. Por otro, hay que comprender los aspectos humanos de toda operación, considerando los intereses de los distintos stakeholders y los posibles conflictos, como los que surgen entre accionistas y el equipo directivo.